Revisa tu perfil
Identifica la titulación, experiencia y conocimientos que ya puedes acreditar.
Tu camino hacia el peritaje judicial
Convierte tus conocimientos y experiencia en una actividad profesional especializada. Te explicamos qué perfil necesitas, cómo elegir tu especialidad y qué pasos debes seguir para empezar con una base sólida.

Una profesión de responsabilidad
El perito aporta al procedimiento conocimientos científicos, artísticos, técnicos o prácticos que ayudan a valorar hechos relevantes. Su trabajo suele concretarse en un dictamen razonado y, cuando se solicita, en su explicación o ratificación ante el órgano judicial.
No decide el resultado del juicio. Su función es analizar, documentar y comunicar conclusiones técnicas de forma comprensible, independiente y fundamentada.
El punto de partida cambia según tu especialidad, pero el proceso puede organizarse en cinco etapas claras.
Identifica la titulación, experiencia y conocimientos que ya puedes acreditar.
Define el área en la que puedes aportar verdadero criterio técnico.
Aprende metodología pericial, elaboración de informes y procedimiento judicial.
Organiza documentación, herramientas, honorarios y protocolos profesionales.
Accede a comunidad profesional, directorio y posibles vías de designación.
Requisitos y acceso
La Ley de Enjuiciamiento Civil distingue entre materias vinculadas a una titulación oficial y materias para las que no existe un título profesional específico.
El perito debe poseer el título oficial correspondiente a la materia objeto del dictamen.
Pueden intervenir personas entendidas en la materia, siempre que acrediten conocimientos prácticos adecuados.
Realizar un curso no sustituye una titulación habilitante cuando la especialidad la exige. Tampoco existe una oposición general para ejercer como perito. Antes de matricularte, conviene revisar tu caso concreto.

Regulan las condiciones de los peritos y el procedimiento de designación judicial mediante las listas remitidas por colegios, asociaciones y otras entidades.
Tu mejor especialidad es aquella en la que puedes unir conocimientos acreditables, experiencia y una formación pericial adecuada.
Puede actuar a petición de una parte o mediante designación judicial. Los honorarios no responden a un sueldo fijo: se calculan según el alcance del encargo, la complejidad, el tiempo de análisis, los desplazamientos, la elaboración del informe y una posible ratificación.
Un buen profesional combina dominio de su especialidad con metodología, capacidad de análisis y comunicación.
AEPEJU reúne formación, recursos profesionales y una red multidisciplinar para acompañarte desde la elección de especialidad hasta el ejercicio diario.